En los años gloriosos de Democracia Directa el presidente, el secretario general y el subsecretario celebraban con músicos y conjuntos en la Plaza San Martín, ahora ya no lo hacen porque el proyecto político ha limitado su participación ciudadana a la campaña electoral.
Los fonavistas, que entonces eran más de 400 mil ciudadanos de la tercera edad se dividieron en dos : la Asociación Nacional de Fonavistas de los Pueblos del Perú (ANFPP) y la Federación Nacional de Fonavistas del Perú (FENAFP) que dirige quien fuera su vicepresidente, hoy convertido en flamante presidente de la nueva agrupación y que se quedó en la denominada Plaza de la democracia Directa (Plaza San Martín). Ambos presidente, convertidos en rivales "políticos", aspiran a más -lo que es justo como individuos- pero tal se olviden de las mayorías que sostuvieron económicamente las organizaciones fonavistas.
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